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Está próximo el día de Todos los Santos y a pesar de realizar en la anterior entrada una reseña al mismo, no me resisto a volver sobre el tema. Estamos ante una costumbre de origen de pueblos antiquísimos europeos que ingleses y americanos han convertido en una costumbre comercial llamada Haloween.

En un trabajo titulado ALGUNAS LEYENDAS DE CADIZ (ver la web de Andalucía Misteriosa http://andaluciamisteriosa.es.tl/Algunas-leyendas-de-C%E1diz-II.htm ) hablaba de los orígenes del Cementerio gaditano de San José, ¿pero donde se enterraban a los no cristianos?

Con lo que respecta a otras religiones el 7 de agosto de 1696 el Real Consejo de Castilla promulgó un decreto. La referencia más antigua que existe en Cádiz, y cito textualmente, dice entre otras cosas  “fuera de la Puerta de Tierra de la parte de la bahía que hace frente a las huertas para entierro de los moros o turcos que muriesen en esta ciudad…”. Es lo que se ha conocido siempre como El Cementerio de los Ingleses y este párrafo se refiere a un documento fechado el 26 de abril de 1873 que remite el Obispado de Cádiz al Ayuntamiento de la ciudad.

Se construyó entre la Aguada y San José y los terrenos fueron adquiridos y cuidados por el Señor Brakenbury, padre del que fuera por aquellos años Cónsul Ingles en la localidad.  Era el segundo cementerio gaditano; aunque en el año 1904 la Guía Rosetty hacía constar otro cementerio, el civil. El de San José para los católicos, el ingles para el resto de religiones, ¿y el civil? ¿A quienes se enterraban allí?.

Se trataba de un lugar lleno de misterios y leyendas debido a que allí fueron enterrados durante décadas, por no decir siglos, cualquier persona que por el motivo que fuera tuviera vetado descansar eternamente sobre tierra o lugar santo.

Era un lugar que atraía y no sabía la causa, con grandes árboles, mausoleos en ruinas, lapidas tiradas por los suelos, tumbas abiertas y a la vista cruces distintas a las cristianas…

Para finalizar, reivindicar nuestras costumbres para Todos los Santos, como las fiestas de los “Tosantos” en los mercados, el engalanamiento de los cementerios andaluces, etc. Dejemos de utilizar nombres ingleses y comencemos a llamar a las cosas como antaño se llamaban.

Hace varias décadas que desapareció el Cementerio de los ingleses y para ilustrar estas líneas nada que mejor que utilizar la cancela de entrada. Es una puerta por donde todos entraremos, pero nunca la utilizaremos para salir… Aunque en el caso que nos ocupa todos salieron cuando desapareció…

Nelson murió en aguas gaditanas a manos de un francés, pero no fue enterrado allí. Se lo llevaron en un barril lleno de vino de Jerez a lejanas islas. Después de muerto borracho…