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El Incidente Palomares, del que hoy se cumple 50 años, ocurre el 17 de enero de 1.966 cuando sobre el Mediterráneo, a la altura de esa localidad, colisionan a 30.000 pies de altura dos aviones militares americanos. Procedían de Turquía y su destino era Carolina del Norte y se trataba de un avión cisterna KC 135, al mando del mayor Emila Chapla, con 110.000 litros de combustible y un bombardero estratégico B 52, que se había llevado 12 horas dando vueltas sobre el Mediterráneo oriental, y portaba cuatro bombas de hidrogeno de 1,5 megatones cada una y 7 metros de largo. Otras fuentes afirman que eran cinco los artefactos nucleares implicados en el accidente.

Se trató de un error humano. El piloto del bombardero volaba bajo, detrás del avión cisterna, mientras se realizaba una operación rutinaria de toma de combustible en vuelo; lo que provocó que chocara con la panza del avión cisterna y ambos se incendiaran con el resultado de siete tripulantes muertos y otros cuatro, que pertenecían a la tripulación del bombardero, que lograron saltar en paracaídas.

Otras fuentes afirman que en realidad eran 5 bombas, una de las cuales jamás fue recuperada y aun sigue en aguas del mar Mediterráneo. Lo que se utiliza hoy en día entre otros argumentos para abalar una serie de estudios realizados por distintos investigadores y organismos españoles que afirma que el plantón de las aguas andaluzas cada vez es más radioactivo.

En mi trabajo titulado EL TRIANGULO DE ALBORAN, publicado en la Revista Misterios y en la Web de Andalucía Misteriosa (ver http://andaluciamisteriosa.es.tl/El-triangulo-de-Alboran.htm ) se encuentra la historia completa.

En el año 1989 al Padre Martín Bueno el Obispado de Cádiz le impidió publicar un libro, que nada tiene que ver con esto, debido a que en el primer párrafo contenía dos palabras: INDOMINIO INGLES.  De necesitar yo autorización religiosa para publicar mis trabajos sabe Dios lo que dirá el Obispado si hablo del INDOMINIO AMERICANO.

Existen unos 30.000 metros cúbicos de tierra en Palomares que aun no han sido retirados a pesar de haber un acuerdo. Durante años los americanos han tomado Andalucía como su patio de vecinos particular, haciendo y deshaciendo a su antojo.

Desde aquí hago un llamamiento para que su presidente, al cual le otorgaron el Premio Nobel de la Paz a pesar de tener en marcha en ese momento dos guerras, se meta por el culo esa tierra a ver qué le pasa. Tenemos en Andalucía el municipio más radioactivo de toda Europa y nadie hace nada por remediarlo.

Existe una foto, utilizada por la tiranía como documento grafico de propaganda, donde un ministro del dictador Franco se bañaba en aguas de Palomares para demostrar que no pasaba nada.

Utilicémosla para ilustrar esta entrada mientras el presidente americano se mete por el culo esos 30.000 metros cúbicos de tierra radioactiva…