20140326111823-secreto.jpg

Un secreto es la práctica de compartir información entre un grupo de personas, en la que se esconde esa información a otras personas que no están en ese grupo. El secreto es a menudo fuente de controversia. Muchos reclaman, al menos en algunas situaciones, que es mejor hacer pública una información dada y que ésta sea conocida por todo el mundo.

Se encuentran muy cercanos los conceptos de confidencialidad y privacidad, y a menudo llegan a confundirse. William Penn escribió: “Es sabio no hablar de un secreto; y honesto no mencionarlo siquiera…”

La Ley de Secretos española es muy ambigua, no estableciendo plazos, y deja a criterio del político o el militar de turno el clasificar algo como secreto o el desclasificarlo. Lo único claro en esa ley es que el gobierno español nunca podrá desclasificar nada calificado como secreto por otro gobierno.

A lo largo de los últimos años muchos gobiernos ha procedido a la desclasificación de gran parte de la información OVNI que obraba en su poder; realizándose esa desclasificación principalmente por los plazos establecidos  en la ley. O, como en Estados Unidos, gracias a la Ley de Libertad de Información.

Con lo que respecta a España, y gracias a la labor callada de unos pocos a lo largo de los años, el antiguo Mando Operativo Aéreo (MOA) dependiente del Ejército del Aire español procedió a la desclasificación de toda la información OVNI que obraba en su poder.

Es oportuno realizar esta pregunta: ¿Se ha desclasificado toda la documentación obrante en poder de los ejércitos españoles? La respuesta es no. Se ha desclasificado todo lo que poseía el ya mencionado MOA.

Existen expedientes perdidos sabe Dios donde, siendo primero la labor del investigador localizarlos para posteriormente solicitar, si procede su desclasificación, o simplemente obtener una copia del mismo por el hecho de nunca haber sido clasificado por ninguna autoridad.

Ejemplos de lo que acabo de afirmar hay muchos. Me viene a la mente el caso de Ceferina Vargas tratado en su día en una de las entradas de este blog.

El tema da para mucho y se merece ser tratado en profundidad, dejando de un lado esas opiniones enfrentadas que existen sobre el particular y hacerlo desde la objetividad y la seriedad.

En estos instantes mi problema es encontrar la imagen apropiada para ilustrar la entrada. Encontrar una fotografía que haga referencia a un secreto o a la confidencialidad puede ser complicado.

Yo he elegido la de un niño que se lleva un dedo a la boca debido a que sus ojos me encantan… La próxima semana quizás sea hora de hablar del gobierno y profundizar algo más.