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Un agente al servicio de una potencia extranjera encargado de averiguar informaciones secretas, generalmente de carácter militar, es lo que se conoce como espía. Historias de espionaje en Andalucía existen muchas.

El anterior dictador (Francisco Franco) era muy aficionado a estas historias, jugando a dos bandos. Por una parte le interesaba llevarse bien con los Aliados, pasándole información; pero, también hacía lo mismo con el otro bando: los alemanes.

En el cementerio de Huelva existe una tumba propiedad del Gobierno Británico donde se encuentra enterrado un Mayor de su ejército. Fue como consecuencia de la Operación Carne Picada (ver en la Web de Andalucía Misteriosa y este blog las referencias a esta historia).

Un día del año 1800 aparece por Cádiz capital un americano, de nombre Richard Worsman Meade; era un rico comerciante y su intensión establecerse en nuestra capital.

Poco después contrae matrimonio con una gaditana y el dia 31 de diciembre de 1815 en las inmediaciones de la Plaza de España nace su hijo, que le ponen de nombre George Gordon Meader. Decidiendo la familia emigrar a Estados Unidos al fallecimiento de este comerciante. Cuando llegan George ingresa en West Point.

¿Cómo a la edad de 13 años ingresa en esa academia un hijo de un emigrante? La respuesta es muy sencilla: su padre era en realidad un espía al servicio del Gobierno Americano. Esta era la forma de premiar a la familia por los servicios prestados.

George asciende con los años, se casa con otra gaditana, es ascendido a General y manda una brigada durante la Guerra de Independencia americana. El Gobierno de La Unión le vuelve a ascender y le ponen al frente del ejército durante la batalla de Gettysburg, que gana.

Muere a la edad de 58 años en Estados Unidos teniendo la mayor graduación que se puede obtener en el ejército de ese país.

Esta es una de las muchas historias ignoradas por los gaditanos y españoles. Que mejor que ilustrar esta entrada con una imagen de ese emigrante gaditano que llegó a lo más lejos que se podía llegar. Por encima de él solo estaba el comandante en jefe del ejército.